EL FESTÍN DE LAS VACUNAS

 Ayer, la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales aprobó, con 15 votos a favor, denunciar a Martín Vizcarra Cornejo y a las exministras Pilar Mazzetti y Elizabeth Astete.

¿Y la Iglesia?
Nicola Girasoli italiano Nuncio apostólico en Perú, representante diplomático de la Santa Sede, con rango de embajador, quien con déspota actitud y absoluto desprecio a la vida de su feligresía, se vacunó clandestinamente como si de un secreto de confesión se tratara.
El Arzobispo de Lima, Carlos Castillo sobre él, dice: “estamos entristecidos e indignados, él se ha vacunado por razones que él tiene que explicar, me parece que su explicación hasta ahora es insuficiente”
Es decir, algo así como santiguarse desde la vereda del frente.
Casi podría asegurar que será “drásticamente castigado” con una amonestación verbal o con un “aleccionador” cambio de domicilio o con cómodo regreso en primera clase al Vaticano luego de recibir la primera dosis el 21 enero y la segunda el 11 febrero del 2021.
La comunidad católica no puede ni debe voltear la mirada, un obsecuente silencio que tiene más de servil que de obediencia, es aprovechado por individuos como el Nuncio y curas pederastas, engendradores subrepticios de niños sin apellido, amantes cobardemente clandestinos, sumiendo a la Iglesia en peligrosa y constante crisis.
Pertenezco a un grupo parroquial católico por herencia, creyentes fieles en su mayoría, seguidores por costumbre otros, practicantes intermitentes varios, asistentes meramente sociales algunos, donde varios ya no lo son y a muchos les cuesta serlo.
No sé si a nombre de ellos o de desmoralizados católicos o en solitario, le digo:
Ud no me representa, no debe representar a la iglesia católica (espero tampoco a mi grupo parroquial) por supuesto tampoco a sus enseñanzas, mandamientos y ejemplos.
Ud representa a esa oscura ala pecaminosa de la iglesia que pregona la bondad y el perdón pero solo la ejercen entre su cúpula cómplice, donde a un pederasta lo castigan cambiándolo de sede, para que empiece de nuevo.
Ud más bien parece ser el fariseo retratado en la Biblia, el Judas malditamente contemporáneo, el vil ladrón de vidas, el homicida de la Fe.
El daño que esa elite económica, política y académica le ha hecho al país es irreparable, el daño que Ud le ha hecho a la Iglesia (cualitativa y cuantitativamente) es mayor.
Nuestros muertos no regresan, la Fe tampoco.
Espero, con alucinada esperanza que el Arzobispo de Lima o el Vaticano; que del Perú sabe poco; lo destierren a un claustro inaccesible, donde expíe en solitario sus pecados.
Mi madre tiene 94 años, vive encerrada.
Ud le robó su vacuna y tal vez su vida.
Ud que cree ser Dios para decidir quien vive y quien muere, es apenas un patético demonio asotanado.
El cielo prometido, no es para Ud.
Que Dios lo perdone, yo no.
Puede ser una imagen de una o varias personas
Virginia Carrillo, Gloria Rosa Espinoza y 25 personas más
19 comentarios
16 veces compartido
Me gusta
Comentar
Compartir

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¡DÍMELO CANTANDO!

HÁGALE ESPACIO

CLUB JUVENIL MAGDALENA