EL PEZ EN EL AGUA
Mario Vargas Llosa, año 1993, Sta fé Colombia, pag175, 176, 177.
“El grupo más compacto e identificado con el liberalismo era una promoción de jóvenes, entre los veinte y treinta años, entre los que se encontraba mi hijo Alvaro, el radicalismo de alguno (Federico Salazar) lindaba con el anarquismo (y a veces con la payasada)
Varios habían trabajado en Instituto libertad y Democracia de Hernando de Soto, y dos Enrique Ghersi y Mario Ghibellini, eran coautores de El otro Sendero, libro que había prologado yo, colaboré con Hernando a formar el Instituto, seguí de cerca sus estudios sobre economía informal y lo animé a volcarlas en un libro y cuando lo hizo, además de prologarlo, promoví “El otro Sendero” en el Perú y el mundo como no lo he hecho jamás con un libro mío, lo hice porque pensaba que Hernando sería un buen presidente del Perú.
Él lo creía también.
Hernando era vanidoso y susceptible como una prima donna y cuando lo conocí en 1979, recién llegado de Europa, donde había vivido buena parte de su vida, me pareció un personaje un tanto pomposo y ridículo con su español trufado de anglicismos y galicismos y sus cursilerías aristocráticas (al apellido paterno le había añadido un coqueto ”De” y por eso Belaunde se refería a él como ”ese economista con nombre de conquistador”
Pero pronto creí descubrir bajo su exterior pintoresco, a una persona más inteligente y moderna que el común de nuestros políticos, por tanto valía la pena apoyar en su frenesí publicitario tanto dentro como fuera del país.
Es lo que hice, ceo que con mucho éxito y también, confieso, con algo de embarazo, al conocerlo más de cerca y descubrir que estaba contribuyendo a fabricarle a De Soto una imagen de intelectual que como dicen mis paisanos, lloraba al ser superpuesta sobre el original.
Al principio mostró reservas contra el mitin de la plaza San Martin, su presencia en ese estrado dio lugar a mucha presiones bajo la sombra, que yo resistí, convencido de que quienes se oponían a que hablara entre mis amigos, alegando que sus palabrejas en inglés, provocarían risotadas en la plaza, lo harían por celos y no, como me aseguraban, porque les parecía un hombre con más ambiciones que principios y de dudosa lealtad.
Su conducta posterior dio amplia razón a mis amigos De Soto, celebró una discreta reunión con Alan García en Palacio de Gobierno, que sentó las bases de una provechosa colaboración de su Instituto con el gobierno que lo catapultó en una carrera de un arribismo desatado (luego con la dictadura de Fujimori)
La maniobra no tuvo mayor efecto político para García pero sirvió para conocer los alcances insospechados de De Soto, a quien con mi ingenuidad característica, llegué a creer capaz de adecentar la política y salvar al Perú.
Quienes lo promovimos y en cierta forma lo inventamos, debemos decirlo sin ambages, no servimos la cusa de la libertad si no los apetitos de un criollo Rastignac.
El radicalismo y la exaltación de los “jóvenes nuevos” sobre todo el jacobino Federico Salazar siempre pronto a denunciar cualquier síntoma de mercantilismo asustaba a los ponderados.
Siempre sentí cariño por esos jóvenes excesivos, pasado el tiempo, dos de ellos, Ghibellini y Salazar, se volverían unos politicastros bastante despreciables"
GLOSARIO
ANGLICISMO: Palabra, expresión o giro procedentes de la lengua inglesa que se usan en otro idioma.
GALICISMO: Palabra, expresión o giro procedentes de la lengua francesa que se usan en otro idioma.
PRIMA DONNA: Cantante femenina que interpreta el papel principal de una ópera.
JACOBINO: se asocia el término al izquierdismo revolucionario y radical.
RASTIGNAC: Se refiere a un escalador social dispuesto a utilizar cualquier medio para mejorar su situación
POLITICASTRO: Mal político.

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