LA FE MUEVE MONTAÑAS
Se para en seco auto de la monja, ella se baja, revisa, no encuentra nada, en realidad tampoco sabe nada.
Un camionero se ofrece ayudarla, se da cuenta que el problema es que el auto de la monjita no tenia gasolina.
Muy solícito le dice: "voy a dejar algo de gasolina para que llegue hasta el próximo pueblo ¿tiene un recipiente?"
Ella abre la maletera, se sonroja y dice: no, no tengo.
Hombre curtido y de experiencia, se acerca y descubre el motivo de la vergüenza de la monjita:
Sólo tenía una bacinica.
Sonríe comprensivo y le dice: "no se preocupe madrecita, en casos de emergencia como estos, no debería importarle usarla"
Ella acepta pero todavía incómoda le dice que mejor se vaya, que se podía arreglar sola con el bacín lleno de gasolina.
Pasa un segundo camionero quien desde lo alto de su ventana observa a la monjita con el bacín tratando de echarlo en el tanque.
Muy conmovido le dice:
Madrecita, entiendo que tenga fe, pero ¿¡no le parece que está exagerando!?

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